En una era en la que medicina ha avanzado muchísimo… os imagináis que ahora mismo no se pudieran hacer trasplantes de órganos??

Este milagro que es capaz de realizar el ser humano, el poder ponerte un órgano de otra persona, se debe principalmente, aunque no lo creáis, a nuestros amigos los hongos…. si…ellos son los causantes de que el cuerpo no rechace ese “órgano” extraño, que él considera que no es nuestro y tiene que destruirlo.

¿Y cómo nos ayudan los hongos? ….. pon atención que te lo cuento:

Era de costumbre, que los miembros de los equipos de investigación de los laboratorios químicos, tomaran muestras de suelos durante sus vacaciones o en los viajes de negocios. En el verano de 1969, un empleado del laboratorio Sandoz, llevó al laboratorio unas muestras del suelo Noruego de sus vacaciones.

Normalmente de éstas muestras del suelo, se seleccionaban cepas de hongos para la investigación en la producción de antibióticos o de otras sustancias antifúngicas.

Una de estas cepas encontradas, era la del 𝑻𝒐𝒍𝒚𝒑𝒐𝒄𝒍𝒂𝒅𝒊𝒖𝒎 𝒊𝒏𝒇𝒍𝒂𝒕𝒖𝒎 que resultaba curiosa, porque inhibía el crecimiento de otros hongos provocando que ellos se dividieran (ramificaran) en una forma muy extraña y muy específica. Después de tiempo de investigaciones y de análisis con éste hongo, se descubrió que la sustancia que lo provocaba era la ciclosporina A.

Y desde entonces, este maravilloso hallazgo, se usa en todo el mundo como inmunodepresor para los humanos, sobre todo en el caso de trasplantes de órganos, ya que nuestro sistema de defensa del cuerpo, trata de rechazar el órgano trasplantado por considerarlo extraño.

Además, la magia de la ciclosporina consiste en que no suprime todas las células involucradas en la respuesta inmune por igual, es selectiva, lo que significa, que el cuerpo, todavía tiene sistema inmune y es capaz de combatir infecciones, para que no nos mate un triste resfriado.

El efecto inmunosupresor de la ciclosporina fue descubierto el 31 de enero de 1972, por empleados de la empresa farmacéutica Sandoz (ahora Novartis) en Basilea, Suiza.

La Ciclosporina A, como medicamento, fue lanzado por primera vez en el mundo en 1985.

Pero ahí no acaba la cosa, muchos conocéis a los peligrosos 𝑪𝒐𝒓𝒅𝒚𝒄𝒆𝒑𝒔, esos hongos entomopatógenos que destruyen a los insectos que parasitan.

Pues bien, hay un escarabajo de la familia  𝓢𝓬𝓪𝓻𝓪𝓫𝓪𝓮𝓲𝓭𝓪𝓮, que es parasitado por el hongo “𝑪𝒐𝒓𝒅𝒚𝒄𝒆𝒑𝒔 𝒔𝒖𝒃𝒔𝒆𝒔𝒔𝒊𝒍𝒊𝒔”

¿Y qué tiene que ver con nuestro amigo milagroso??

 A ver si os lo explico bien, porque es complejo el asunto.

El ciclo de vida de 𝑻𝒐𝒍𝒚𝒑𝒐𝒄𝒍𝒂𝒅𝒊𝒖𝒎 𝒊𝒏𝒇𝒍𝒂𝒕𝒖𝒎 es un tanto especial, comprende una etapa asexual principalmente creciendo en el suelo y una etapa sexual, rara ella, que solo ocurre en un insecto huésped, en este caso, el escarabajo de la madera que parasita.

Y con esto quiero decir que, cuando se juntan una serie de factores y según el medio en el que se desarrolle,   𝑻𝒐𝒍𝒚𝒑𝒐𝒄𝒍𝒂𝒅𝒊𝒖𝒎 𝒊𝒏𝒇𝒍𝒂𝒕𝒖𝒎 y “𝑪𝒐𝒓𝒅𝒚𝒄𝒆𝒑𝒔 𝒔𝒖𝒃𝒔𝒆𝒔𝒔𝒊𝒍𝒊𝒔”, es el mismo ser, solo cambia su estructura reproductiva, ya que son dos estados del mismo hongo, únicamente cambia su forma de reproducción. La fase asexual es 𝑻𝒐𝒍𝒚𝒑𝒐𝒄𝒍𝒂𝒅𝒊𝒖𝒎 𝒊𝒏𝒇𝒍𝒂𝒕𝒖𝒎 y la fase sexual es “𝑪𝒐𝒓𝒅𝒚𝒄𝒆𝒑𝒔 𝒔𝒖𝒃𝒔𝒆𝒔𝒔𝒊𝒍𝒊𝒔”.

No es realmente fascinante ???

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